viernes, 1 de julio de 2011

CONMEMORACION


lunes, 21 de marzo de 2011

XLV, CUARENTA Y CINCO...


El tiempo pasa cantaba Luca (que decía se iba poniendo tecno al contrario de la versión de Silvio aunque aquél ya es pasto de los cuervos...) y bueno, debe ser cierto.
Supongo que para algunos esta edad debe ser una mochila que trae su lastre (cargada en las espaldas y cargando tú en la busarda), deslastrados quizá en la azotea capilar, y una forma de empezar a ver como se va viniendo el ocaso o, dicho en términos que siempre nos suenan grandilocuentes o significantes de algo inasible, que empezamos a cosechar lo sembrado.
Craso error, amigo o amiga imaginario que ésto leés, si es que pensás que puedo llegar a reconocerme en este punto.
No, nada que ver. Mirá, te explico: casado y a más de un par de años con la misma gema y para siempre, la historia abre nuevo capítulo.
Sí, ella lo lleva consigo hoy por hoy y a todas partes. Ya tendré yo el tiempo mañana de hacer lo propio cuando ganés tu autonomía, hijo mío.
Mientras tanto, en uno de esos tantos momentos baladíes que tu padre se toma para tomarse el pelo, cumpliendo sus 45 marzos se saca esta foto al espejo del baño y todavía puede seguir riéndose de la vida.
Ah!! tu madre, no sabés, es una irrepetible.
Que las estrellas mañana te deparen a alguien semejante para estar a tu lado y para llevar al mínimo los errores en la vida que este tipo al que pronto vas a conocer cara a cara, supo cometer pero capitalizar.