martes, 22 de enero de 2008

Las Pompis de Salma


Sorprende esta chica ya entrada en añitos que manifieste sobre su crecimiento pectoral que, siendo púber y viendo que no pasaba nada, se dirigió al Más Alto con sus manos en agua bendita e imploró: Por favor, Dios, dame unos pechos, para terminar rematando: ¡Y él me lo dio! En pocos meses desarrollé una creciente pechonalidad. Me quedé muy satisfecha con la manera como ellos crecieron"
Qué decir? Que me siento un tarado por haber rezado tantas veces para que se me declarara el crecimiento deseado en partes que parecen haber quedado truncas? Fue mi error por defecto de vía de petición al no haber acudido al agua bendita? Es sólo un método accesible para las mujeres que quieren ver emerger sus mellizas, vedado por designio divino a los hombres si pretendieren dar más volumen a otro extremo pudendo que les es propio? Puede un travesti hacer este tipo de solicitudes? Un cirujano plástico opera como una suerte de demiurgo cuando les encaja dos melones de góndola?
Si aún estás en edad física de elongar y lo precisas, sigue el ejemplo de Salmita con la letanía que profese agua bendita, agua bendita, házme crecer las tetitas. Y, si te falta novio, pedíle a San Antonio, todos los domingos, todos los domingos...
PorDió!!!

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