miércoles, 30 de enero de 2008

A dónde estamos yendo, ah?
Vamos a comentar, sintéticamente, dos notitas on line que nos provee Infobae.

1.
Pero cómo, no eras vos?
Gravísimo este tema. Por eso, cuando alguien se queda a pernoctar en casa, tengo insomnio nervioso por el temor de que se me mande a la cama alguien y la confunda con la patrona. Este tipo de noticias es la que, precisamente, deben alertarnos a los hombres porque, sabemos, ellas se entregan mayoritariamente por amor a las cuestiones carnales y no como nosotros que nos entregamos a lo carnal por razones carnales (silogismo que, a saber, se enuncia: Sócrates gusta de ser humano / Los humanos son mortales / A Sócrates le gustaba a morir)
En este caso, muy extraño pero nada imposible, la mujer lo confundió con su marido, tras una larga ausencia, y lo cobijó en su lecho y éste sátrapa le hizo cosas feas vulnerando su buena fe.
A quién no le podría pasar algo así, ah? La memoria nos juega juegos de índole jodida y, por eso, no me sorprende ver gente que vuelve a acostarse con su ex en la creencia que está con la actual pareja o bien, en el caso extremo en donde el subterfugio debiera ser elaborado más delicadamente, acostarse con otra/o creyendo que se trata de nuestro/a cuchi cuchi. Esto, claro, si te pescan queridita/o porque he escuchado cada verso a lo largo de mi vida que no me parecería una locura que al que agarran sin atenuantes en un affaire venga con este tipo de respuestas: te juro, estoy confundida/o, era como si fueras vos, no sé que me pasó...

2.
Fantasías animadas de ayer y hoy
Este sí que es un estudio pulenta sobre lo que arrojan las encuestas sobre las fantasías y que van contenidas en la irrefutable estadística. Lo que dice la nota, sobre un famoso psicoterapeuta inglés que vació su labor en un libro, es que estuvo meta investigar hasta sacar el dato de que el 95% de las personas no le cuentan sus fantasías a la pareja. Ergo: de cada 100 personas sólo tenemos a 5 honestos, lo que llevaría a pensar que la mayoría de nosotros, en relación con sus parejas, somos ajenos a esas confidencias lo que implica un tanto dejarnos de lado; o no?
El artículo de la publicación on line también nos agrega que el 28% de los hombres y sólo el 12% de las mujeres desearían ser parte de una orgía, según informó el diario Corriere Della Sera. Esto sí que puede parecerles a algunos que hemos zafado las prendas, que no todo está perdido, que la mayoría no somos, gracias a los astros, proclives a las fiestitas.
Pero no es tan así, a poco que te pongas a pensar que en un lugar multitudinario como ser un danzadero en donde justo tengas a 100 varones y 100 mujeres y vos sos justo uno de esos 28 tipos de cada 100 que anda con ganas de soltarse mal, la idea de un "vamo' todos contra todos" no sería matemáticamente jodida puesto que, de ese grupo de 200, podés sacar 40 partuzzeros en donde 12 son mujeres (12 de cada 100, recordá que hablamos del 12%) y 28 tipos (28%) lo que supondría que pueda darse el caso de 2 ó 3 ó flacos por cada flaca (28/12 = 2,33), lo que técnicamente arroja la posibilidad de una mini gang bang.
Este inglés parece que no fue más allá con este tipo de inferencias pero, guarda, nunca falta el gil que malinterprete tamaño aporte a la ciencia de las conductas humanas. Tomá!, las Malvinas son y serán argentinas!!

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