miércoles, 30 de enero de 2008

A dónde estamos yendo, ah?
Vamos a comentar, sintéticamente, dos notitas on line que nos provee Infobae.

1.
Pero cómo, no eras vos?
Gravísimo este tema. Por eso, cuando alguien se queda a pernoctar en casa, tengo insomnio nervioso por el temor de que se me mande a la cama alguien y la confunda con la patrona. Este tipo de noticias es la que, precisamente, deben alertarnos a los hombres porque, sabemos, ellas se entregan mayoritariamente por amor a las cuestiones carnales y no como nosotros que nos entregamos a lo carnal por razones carnales (silogismo que, a saber, se enuncia: Sócrates gusta de ser humano / Los humanos son mortales / A Sócrates le gustaba a morir)
En este caso, muy extraño pero nada imposible, la mujer lo confundió con su marido, tras una larga ausencia, y lo cobijó en su lecho y éste sátrapa le hizo cosas feas vulnerando su buena fe.
A quién no le podría pasar algo así, ah? La memoria nos juega juegos de índole jodida y, por eso, no me sorprende ver gente que vuelve a acostarse con su ex en la creencia que está con la actual pareja o bien, en el caso extremo en donde el subterfugio debiera ser elaborado más delicadamente, acostarse con otra/o creyendo que se trata de nuestro/a cuchi cuchi. Esto, claro, si te pescan queridita/o porque he escuchado cada verso a lo largo de mi vida que no me parecería una locura que al que agarran sin atenuantes en un affaire venga con este tipo de respuestas: te juro, estoy confundida/o, era como si fueras vos, no sé que me pasó...

2.
Fantasías animadas de ayer y hoy
Este sí que es un estudio pulenta sobre lo que arrojan las encuestas sobre las fantasías y que van contenidas en la irrefutable estadística. Lo que dice la nota, sobre un famoso psicoterapeuta inglés que vació su labor en un libro, es que estuvo meta investigar hasta sacar el dato de que el 95% de las personas no le cuentan sus fantasías a la pareja. Ergo: de cada 100 personas sólo tenemos a 5 honestos, lo que llevaría a pensar que la mayoría de nosotros, en relación con sus parejas, somos ajenos a esas confidencias lo que implica un tanto dejarnos de lado; o no?
El artículo de la publicación on line también nos agrega que el 28% de los hombres y sólo el 12% de las mujeres desearían ser parte de una orgía, según informó el diario Corriere Della Sera. Esto sí que puede parecerles a algunos que hemos zafado las prendas, que no todo está perdido, que la mayoría no somos, gracias a los astros, proclives a las fiestitas.
Pero no es tan así, a poco que te pongas a pensar que en un lugar multitudinario como ser un danzadero en donde justo tengas a 100 varones y 100 mujeres y vos sos justo uno de esos 28 tipos de cada 100 que anda con ganas de soltarse mal, la idea de un "vamo' todos contra todos" no sería matemáticamente jodida puesto que, de ese grupo de 200, podés sacar 40 partuzzeros en donde 12 son mujeres (12 de cada 100, recordá que hablamos del 12%) y 28 tipos (28%) lo que supondría que pueda darse el caso de 2 ó 3 ó flacos por cada flaca (28/12 = 2,33), lo que técnicamente arroja la posibilidad de una mini gang bang.
Este inglés parece que no fue más allá con este tipo de inferencias pero, guarda, nunca falta el gil que malinterprete tamaño aporte a la ciencia de las conductas humanas. Tomá!, las Malvinas son y serán argentinas!!

viernes, 25 de enero de 2008

Anécdota de (papa) nauta

Sería el '83 o el '84, no puedo precisar y el amigo Horacio me invita a navegar con su viejo en su "Esculapio" que era un Alpha 25 que supieron tener por bastante tiempo y muy gauchito o "gauchita", porque también le decían, cariñosamente, "la chancha". Esto de los géneros para los elementos náuticos daría a reflexiones muy hondas a los que están acostumbrados a mis segundas y ulteriores intenciones pero la cosa no pasa por ahí, estamos? Digo porque podés llamarlo "el" barco, "la" nave, lo cual traduce una cuestión de índole semántica que no pretendo abordar, como dije. Ah, "abordar", saben, en términos náuticos... ok, la corto. Siempre me disperso...
Sigo con mi relato, el tiempo transcurrido, casi un cuarto de siglo, me pone los pelos puntanos, ¡pasa el tiempo, joder! Bue, la cosa es que llego a la Marina Punta Chica a unas cuadras de mi casa de solterito, allá en Béccar, San Isidro, donde aún viven los viejos y enfilamos a la nao. Horacio me presenta a Carlos, su padre (el que, después, me sufriera por casi cuatro años como "yerno" que me emparejé con su hija, la hermana de mi amigo, código éste que nunca cumplí a rajatabla; me refiero a no meterse con las hermanas de los amigos).

Empieza la navegadita, Horacio, con su afán docente característico (el mismo que aproveché en otra oportunidad para un curso express de inglés que me estaba yendo a Europa) saca un mapa náutico, compás (me refiero al comunardo, de colegio, no la brújula) y lápiz y me enseña como se traza un rumbo.Yo, obviamente, me consideraba ya un nauta aunque no supiera trazar un rumbo (que sería, grosso modo, el derrotero que vas a emprender con el barco mirando un mapa). Y cómo no iba a ser así! Por favor! ese entonces curtido cuerpo de adolescente que me contenía ya había navegado un par de veces el canal del Beagle, una de ellas a bordo de la motonave "Barracuda" de lo que puedo aportar certificado, y también surcado las aguas frente a la costa santacruceña aunque nunca en un velero como ahora. Me creía, en ese afán grandilocuente que caracteriza a una parte de mi familia lo que traduce una impronta patológica de nuestros genes, que si seguía el árbol genealógico en ese momento seguramente llegaba su raíz hasta Américo Vespucio. Navegar: ¡A PAPÁ!!

El tema es que luego de aprender lo del rumbo, mirar las estrellas y el compás (ahora me refiero a la brújula), emito este aserto dirigiéndome al padre de mi amigo:
-Algo anda mal porque si tenés en cuenta como estamos navegando, el oeste es para allá

Señalo a mi derecha que coincidía con la derecha del barco mirando a proa, o sea: estribor.
Opera un silencio verbal (el vocablo "operar" no es vano, Carlos es un gran neurocirujano; se escucha, mansamente, el agua que es herida por el andar majestuoso de la nave como si un estilete abriera sus entrañas que pronto se cierran, la ausencia de palabras la tengo como una admisión a mi reflexión ... de pronto el viejo de Horacio me mira y sin soltar la pipa de la boca me dice:
- eso sería cierto si estuviéramos navegando en el mar

Plop!, qué forro me siento! qué pedazo de boludo soy!!!, claro que sí, estamos navegando en el Río de la Plata, entienden??? no estamos en el mar!! no estás, Negrito, navegando en el Océano Atlántico camino al sur teniendo paralela la costa argentina en donde sí el oeste está a tu derecha y más allá Los Andes!!! Las estrellas están en el lugar que deben estar y yo estoy tan perdido como siempre que nunca le atino, siquiera, al nombre de la calle que está a dos cuadras de donde vivo!!!Te das cuenta? es como si un día entraras a una casa por la puerta de enfrente y te topás de cara con el living y otro día volvés a entrar pero esta vez por una puerta del costado y ves el living a tu derecha y le decís al dueño:
- che, te cambiaron el living de lugar!!!

No hay caso, la razón debe estribar en que Vespucio no es de la familia.-
* La foto ilustra un momento actual del navegante Horacio a bordo de su barco de estos días que es el "Spray" y que salió en una revista del palo para su felicidad. Salute, amigo. Gracias por esos momentos, a ver si los podemos repetir con Ale.-
///
NOTA: Esta entrada, al momento que escribo estas líneas ya había cumplido más de cuatro años y medio. Estoy en octubre de 2012 con una congoja grande en mi corazón ya que hace unos días (el 24 de septiembre) mi amigo queridísimo y hermano de esta vida, Horacio Aníbal Ansinelli, se durmió para siempre en las aguas del Río de la Plata frente a la costa uruguaya.
Mi cariño y mi recuerdo para siempre a mi compañero de colegio, compañero de facultad, compañero de maestría, compañero de profesión y vocación. Te quiere, Ricky.-

martes, 22 de enero de 2008

Las Pompis de Salma


Sorprende esta chica ya entrada en añitos que manifieste sobre su crecimiento pectoral que, siendo púber y viendo que no pasaba nada, se dirigió al Más Alto con sus manos en agua bendita e imploró: Por favor, Dios, dame unos pechos, para terminar rematando: ¡Y él me lo dio! En pocos meses desarrollé una creciente pechonalidad. Me quedé muy satisfecha con la manera como ellos crecieron"
Qué decir? Que me siento un tarado por haber rezado tantas veces para que se me declarara el crecimiento deseado en partes que parecen haber quedado truncas? Fue mi error por defecto de vía de petición al no haber acudido al agua bendita? Es sólo un método accesible para las mujeres que quieren ver emerger sus mellizas, vedado por designio divino a los hombres si pretendieren dar más volumen a otro extremo pudendo que les es propio? Puede un travesti hacer este tipo de solicitudes? Un cirujano plástico opera como una suerte de demiurgo cuando les encaja dos melones de góndola?
Si aún estás en edad física de elongar y lo precisas, sigue el ejemplo de Salmita con la letanía que profese agua bendita, agua bendita, házme crecer las tetitas. Y, si te falta novio, pedíle a San Antonio, todos los domingos, todos los domingos...
PorDió!!!

domingo, 20 de enero de 2008

Estreno de parrilla
y brevísimo curso visual para principiantes (en tres pasos)


Pues bien; habré de dirigirme a todos ustedes con la suficiencia que aporta la praxis, acá hay un paisano que ha sabido asar chorizos y partes de pollo ensartándolos a los alambres choreados de un cerco (bien podría decirse que el término "chorizo" en referencia al amigo de lo ajeno, el "chorro" que forma parte del argot nuestro actual, bien pudo haber provenido de este episodio de "chorear" alambre para el "chori", más asumo que sería pensar como un megalómano)
No lo tomen como una postura soberbia, es un hecho. A lo largo de mi existencia banal, supe de bastantes parrilleros que luego de fama bien obtenida no las pudieron sustentar, parece que sin largar se cansaron en la partida (fraseo del Martín Fierro en orden al punto criollo a tratar)
Es cierto, a qué negarlo, que los hay que poseen el don para sacar los cortes que descansan en los fierros a fuego dominado con una soltura y un tempo que es digno de elogio. No es mi caso, aunque nadie pasó hambre cuando tuve que aplicarme.
Pero hay otro aspecto que quiero resaltar y es el referido al estreno de la parrilla en sí, a una suerte de desvirgamiento del elemento, si cabe la expresión. Con el artefacto que podrán apreciar en estos cortos he llegado a hacer debutar a tres. La anterior era el chulengo que fue sustituido por razones de prudencia y el primer caso se remonta a un lejano día de otoño del ochenta y pico cuando tras amarrar el buque La Noia de Pae en el arroyo Pajarito, bajamos a hacer un asadito cuasi náutico y el señor de la nao informó que la única parrilla, que había venido en el inventario del barco, era una de pie que jamás había tenido uso y ya delataba cierta herrumbre. Igual se chuparon los dedos.
Apunto este aspecto para que tengan en cuenta que algunos que la van de bravos olvidan que es facilongo hacer la carnecita con las parrillas ya curtidas, casi domesticadas hasta un ápice infame. Otra faceta es agarrarla de primera mano, hablarle, hacerle el filo chamuyero, conocerla cuando calienta bien para entrarle con la carne, en qué posición habrá de sernos más productivas, etc etc. Es como montar a una yegua chúcara y es el desafío del warrior de las brasas.
Por estas razones, me permito a mis amigos principiantes dar unos consejos en tres pasos respecto del inicio de una buena carnestolenda.

* paso 1= La previa para no estar a lo distraído por si justo os filman

Unas imágenes valen más que millones de palabras. Veamos :


* paso 2= Encendiendo el fuego

Ojo, puede pasar que, como mi edecán, te sobre prendiendo un fuego con una hoja seca y unas piñas todavía más como me aconteció en Cariló hace poco. Pero son casos excecpcionales. Apreciarán el sistema ya trillado del papel de diarios y unos palitos en donde los carbones rodean mansamente. También se puede hacer con los siguientes métodos que domino y que no hacen preciso los palitos o ramitas secas: la de la botellita, con sus anillos de papel; la del pancito con la miga húmeda de alcohol; las pastillitas del súper o bien, lisa y llanamente, mandarle alcohol a full a los carbones y luego tirarle el fósforo. No recomiendo mucho ésto que no falta nabo que le prodiga ese elemento flamígero cuando está arrancando cansinamente el fuego y la quemadura es inevitable (una vez mi abuelo Jorge se volvió de un asado fracasado puesto que el asador se mandó a tirarle nafta desde un bidón viendo que no agarraba y ese fue su último desacierto en esta tierra -el hecho es rigurosamente veraz y aconteció en Jujuy hace como 30 años-). Veamos:

* paso 3= Distribución de los cortes

Acá va en el gusto y en la pericia de cada uno. Yo como me surten de buen corte de costillar y no esa merda finita de súper o de parrilla libre, tiendo a colocar la carne al principio un tanto alejada del fuego para que vaya tomando temperatura onda de lejos, emulando una carne al asador que es cuando la tenés en cruz. Es una falacia pero a mí me van los temas falaces. Los choris, obviamente, un rato más tarde que salen más rapidito; si no fuese así el choripan no sería tan famoso por su propiedad de manduque al paso, giles!. Veamos:

sábado, 19 de enero de 2008

Tester, un avance sobre este muchacho
Acá lo van a ver al borde de la pileta de Escobar del amigo Joao; el de atrás que roba un poco de cámara y esta munido de un par de "flota flota" por razones de seguridad acuática, es este servidor.
Uds. lo verán deleitándose con unas frutillitas frescas en un vaso, durante el curso de la tarde. Amigo reciente de la buena vida que no admite ya, obviamente, andar trepando a transportes públicos como otrora ni acepta esas pizzas de Uggi's que supieron abastecerlo de calorías en su adolescencia y más allá.
Que sirva este documento de prueba para aquéllos que le enrostraban andar con un vasito de etílico siempre a cuestas.Véanlo en momento de vida sana, fruta y pileta.
Ya volveré a contarles la historia de este singular sujeto. Ahora el tiempo me acucia, no puedo ser más extenso.
Au revoir.-

viernes, 18 de enero de 2008

y construyó castillos en el aire...

Qué se yo, esta letra de Alberto Cortéz medio como que se me pegó un tanto en estos tiempos. Como en la foto debe ser una suerte de regresión a mis épocas de niñez cuando fantaseaba que los castillos de arena eran realmente unas fortalezas inexpugnables donde uno vivía con su princesa. De más grande ya fantaseaba con la princesa, las cortesanas, la festichola con los vinos abundantes y la mesa saturada de bocadillos y, por supuesto, algún que otro bufón para hacerme pasar el rato entre tanga holganza regia.
En eso uno va quedando, como en una suerte de ensoñaciones mientras la vida a veces nos depara el cumplimiento de algunas y en otras sórdidamente se nos ríe en la cara.
Ahora, en este preciso día, tengo a la vista el castillo desde la terraza del departamento en el octavo piso, un viejo asilo de las huérfanas irlandesas que venían en épocas de la Primer Guerra a los pagos de Caballito ahí, donde no casualmente se encuentra la Plaza Irlanda.
Para bufón la voy a ir yo que algunas aptitudes son connaturales y, aun sin servicio que nos presten de librea, armaremos la mesita terracera este finde y pasaremos sobre las brasas unos buenos cortes criollos estragándonos unos buenos tintos.
Os dije que tengo parrilla nueva, gandules?
A veces mofarse de otros es un alivio a la befa cotidiana.

jueves, 10 de enero de 2008

Larga Vida al Parrillero!!
Hace tres años salimos para poner la parrillita en la terraza... fue una odisea que nos llevó hasta el cementerio de Flores y nos devolvió a casa a la espera de un medio tambor con campana, tapa y todo de color verde oliva... Nos gastamos un huevo y nos dió sus alegrías y, como ese bombo legüero de la canción, ... dando su vida, asando cantó!. ¿Qué otro camino quedaba luego de haber vivido una vez que desde la terraza de arriba bajaba un tenedor sujeto por un hilo pinchando dos choris que los vecinos se habían apiadado de vernos ahí abajo relamiéndonos por una carne asada? Mi interior se dijo, entonces, negrito esto no puede ser, vos necesitás tu parrillita, sos un criollo venido a menos pero criollazo al fin (mi vasta ascendencia lo avala aunque carece, obviamente, de parrilleros habida cuenta que esos menesteres no eran propios para la familia; actualmente sí, no por aggiornados sino, más bien, por los oxidados blasones)
Qué emoción al verlo con sus rueditas en la terraza dominando austero el paisaje de Caballito y esa primera vez que, recién llegado, el que lo trajo me bate ojo, no hagas un asado todavía, hacé un primer fuego para que siente la pintura y después dále que no cumplimos un catzo porque, a pesar del frío y del viento, las brasas ardieron para darnos sus primeras carnes.
Se fue pudriendo de a poco y moviéndome a reflexionar que, en materia de negocios, sigo y seguiré siendo un inepto. Por suerte no se quemó nadie cuando un par de veces, en medio de la faena parrilleril, se sacudió el paño y volaron las carnes de lugar atribuyéndolo —falazmente— a una movida de la estructura hasta que descubrí que al menos 30 litros de agua se habían acumulado silenciosamente tras varias lluvias en el medio tambor sobre el que descansaba el piso para hacer la fogata y que produjo, como por arte de magia, algo así como un efecto geiser por el agua que hervía por debajo que, afortunadamente, no hizo mella en nadie menos en este rostro divino que me dieron mamá y papá.
Pero la nostalgia, c'est an garch como dijo el pensador francés, intelectual de cuño aherrojado por hontanares seculares de rancia cultura. Al carajo con el chulito como quien larga el gargajo que lo acucia. Y si antes había costado un huevo, amigos míos, aquí ponemos el otro huevo, faltaba más. Se viene la parri parri, de material, más grossa y con tres paños para que el fueguito inicial (máxime si lo acometen Sergio o Johnny Valdez, en ese orden) no termine garcando los fierros.
Larga vida al parrillero! que, según se asevera en forma condescendiente, hace mejores carnes que las que comen los extranjeros por estos pagos con sus euros globalizantes. Eso, lo sé, es porque Chacho (carniza-proveedor con asiento en súper chino -volvemos a la globalización-) se babosea por darle los mejores cortes a los escotes que pispea como queriendo asarlos vuelta y vuelta.
Por eso mejor mandar a la china sola para provecho de todos que si va el tipo se pasa dándonos giladas. Al menos, en éso, hagamos un pequeño negocio.

miércoles, 9 de enero de 2008

apostillas de gimnasios

Alguien como uno, que ha fatigado tantos ámbitos musculeriles, ha acopiado algunas experiencias. En mi currícula se cuenta, allá por el '83 en adelante, mis inicios en variados gimnasios de zona norte, a saber: en Martínez, el Esparta, en San Isidro: el gym de Mr. Apolo, campeón nacional varias veces, el Stadium y, principalmente, el de los Bomberos de San Isidro, ahí frente al Hipódromo sobre avenida Santa Fe enfrente del Hospital del partido que en otra época era llamado el "elefante blanco" por los añares que tardó en construirse. Gracias, Cholito Posse, que en paz descanses. Tampoco debiera omitir que el CASI posee su gimnasio pero bajo el rótulo de "sala de musculación".
Qué épocas la de Mr. Apolo que siempre, al arrancar, nos mandaba a mi hermano y a mí a correr un rato largo y luego, cuando preguntábamos qué seguía, decía vitalización!! que consistía en cazar la mancuerna con las dos manos ponerla a frente tuyo, flexionar las piernas y pasarlas por el hueco... así pasaron meses y ví que la cosa no andaba.
De allí emprendí al de los Bomberos sanisidrenses que estaba en el sótano mismo de la dependencia, mucho ventilador para remover el aire subterráneo, ninguna cara bonita, todos gente de laburo (a excepción mía y de otros acomodados que nos hacíamos pasar por gente del palo), sudorosos y con ganas de renovar las carnes para emular a los titanes de la época: Stallone y Arnold. Con el amigo Telmo emprendíamos esas rutinas musculares en dónde poníamos cara de levantar un camión cuando enderezábamos a la mancuerna de 2 kg. para ganar algo de bíceps, onda de poder salir a la nuit con la remerita de manga corta doblada casi hasta los hombros. También estaba Axel, un blondo que laburaba de patovica en lo que era Flesh en Belgrano quien, todas las mañanas, se clavaba una pild para engrosar más a la par que se teñía a full para estar bien Billy Idol. Le salía bien el look, confieso, y entrábamos gratarola al antro nocturno. Pero había que bancársela, eh? ser muy guapo para ir al banco de pecho para hacer press y ver que viene uno que te pregunta compartimos la rutina? y vos ahí, con tus pedorros 20/25 kgs por lado terminabas una de tus cinco series y el otro, cuando alternaba, cargaba como 100 kg de cada la lado haciéndote sentir un pusilánime.
Tras esa etapa vinieron otras en otros ámbitos sin descuidar en los interregnos de tener en casa la barra y los discos más algunas mancuernas para seguir manteniendo la poca cosa que uno había ganado en tantas horas de entrenamiento. Ahora me pregunto: para qué? en fin...
Más cerca en el tiempo, es que ví cosas de non credere, precisamente, en gyms más de hi tech con toda su parafernalia. Hace poco, por caso, estaba en uno de los Megatlon invitado para ver si enganchaba y advertí que varias señoritas de entre 22 a 35 abriles (y mayos y junios y etc) le metían dos horas a full haciendo dos mil ejercicios como si estuvieran convencidas que así cambiaban todo. Sus apariencias físicas me daban a pensar que no eran capaces de agacharse a buscar el aceite en la cocina en la alacena de abajo pero acá, claro, le ponían unas ganas, una fuerza, un desmadre como si estuvieran fifando por última vez en la vida. Querido Freud, en algunas cosas la pegabas.
También estaban, obviamente, las que tenían las calzas bien apretaditas y de mejor lomo que impiden que hagas remo bajo so riesgo de irte in sec (si no lo saben en el remo bajo estás sentadito con la polea baja trayéndola hacia vos y largando, es como si estuvieras haciendo la del perrito aunque sentado agarrando las caderas de la otra hacia ti... entiendes ahora? ah?)
Esta cosa de meter músculo para los hombres es, en rigor, una erotización de su autoestima (je je, qué vana profundidad psico) e, incluso, la veo en algunos conocidos como Lobo de Mar que ahora pretende meter volumen en los albores de los 50 pirulos y ni qué decir de Tigre Volador, pescador del fracaso, que libra batalla paga para tratar de espigarse a estas alturas de la vida.
Está bien, acá tengo la palabra sólo yo y ellos podrán achacarme que hace un año le estaba dando a la creatina. Confieso, me hago cargo. Igual, no sirvió un carajo. C'est la vie.

martes, 8 de enero de 2008

Una suerte (o desgracia) de test para saber si sos un Psicópata

Hace ya bastantes años, Marcela me dio para lectura el libro ícono de Bret Easton Ellis: "American Psyhco"; luego lo llevaron al cine pero no era lo mismo, esto no es una salida. Hace poco, Lobo de Mar me preguntaba qué acontecía que no veía una entrada reciente. El libro, que hace tiempo devolví a Marcela y aun aguardo "El Palacio de la Luna" de Paul Auster que a modo de devolución le propicié, más una lectura circunstancial en una navegada por esos rumbos sinuosos de internet, me dieron el pie para ofrecerles este ejercicio mental. Sigámoslo, please.
Ahí vamos:

1. El Caso: Una mujer, en el funeral de su madre, vio a un hombre que no conocía. Pensó que ese era el hombre de su vida, tanto que se enamoró de él en aquel momento, pero no le pidió ni nombre ni teléfono y ya no pudo verlo de nuevo. Unos días más tarde esta mujer mató a su hermana.
2. Pregunta: ¿por qué la mató? (pensá un poco antes de responder).
Cuando tengas una respuesta, continuá el ejercicio...
3. Respuesta: seleccioná el texto blanco que se encuentra entre los asteriscos.


* Esperaba que el hombre apareciera de nuevo en el funeral de su hermana *

Si respondiste "correctamente", pensás como un psicópata según el autor de esta prueba que sería un famoso psicólogo americano (andá a saber quién), y se utiliza para comprobar si tenés mentalidad de asesino. Muchos asesinos en serie detenidos, se chimenta, han participado en la prueba y han dado esa respuesta. Chan!!!
Esto decían, más o menos, unas líneas que bajé de algún lugar que no recuerdo pero que guardé por curiosidad.
Ahora bien, este tipo de acertijos destinados a determinar tu personalidad me parecen muy atinados. Digo, se supone que al momento en que uno debe responder, se sitúa en la mentalidad de ese personaje imaginario lo que implicaría, al menos, una dosis de tranferencia en esa figura de modo tal que si lo hago responder a mi personaje en realidad estoy hablando por su boca. Una lógica impecable.

Ello me lleva, entonces, a elaborar mi propio acertijo para ustedes, queridos amigos.
Ahí vamos, again:

1. El Caso: En un naufragio en las costas del Pacífico Sur de la motonave "Mempernóuncoatí" sobreviven cuatro (4) personas que arriban milagrosamente a una isla. Son tres (3) mujeres resultando una de aproximadamente 75 años; otra de 32 que es obesa y otra de 15 añitos quién hacía su primer viaje con sus padres, que encapotaron en el luctuoso suceso, a quiénes había regalado el crucero festejando su primer buena entrada como noveau modelo de una marca afamada de lingerie. Nuestro cuarto integrante es un hombre de 36 años. Ante la imposibilidad de rescate, pasan varios meses en esa isla haciéndole frente a sus necesidades básicas.
2. Pregunta: Nuestro hombre, se agencia una de las mujeres para cumplir ambos con sus necesidades hormonales. Con quién mantuvo relaciones carnales?
3. Respuesta:

Te la dejo en blanco. Vos sabés con quién. El chabón es un pervertido, tras el rescate afronta juicio por estupro y vos sos un degenerado, sé tu respuesta!
Au revoir.-

jueves, 3 de enero de 2008

GRAN BANANO (te ven todo desde un plátano)

Hoy: Andrea Body, spycam matinal

Uno se va quedando sin ideas y de pronto acude a hurgar material por varios lares hasta que, pum!, se te enciende la vela y reflexionás si no es ya hora de subir un videito. Se me ocurrió, entonces, poner una camarita oculta, reciente pero sana, en donde Andrea Body no para de meter bocadillo, animada con este año nuevo.
De paso, quizá le sirva para explicarle al nutricionista ya que nos tiene un poquito hasta la coronilla con el tema pues que no lo necesita, joder!
Au revoir.-