miércoles, 31 de octubre de 2007

HALLOWEEN

Noche de brujas, 31 de octubre. Cómo me empelotan este tipo de "conmemoraciones" porque me pregunto qué coño tiene que ver con nosotros y, lo peor, cómo somos tan giles de permitir que se nos inocule hasta el punto de que se la tenga presente en el colegio? Diomio! Hasta donde remonta mi memoria esta fantochada no se tenía presente al menos, en 1.976 (había puesto "no se celebraba", pero me pareció caer en la trampa) Y, en eso, nada tiene que ver que haya sido el año de inicio del infausto "Proceso" en el sentido de que la milicada hubiera puesto una traba al oscurantismo invocando vaya a saber qué argumento sobre la base de que somos occidentales y cristianos. Nada que ver. Lo tengo bien claro porque ese año y para esta misma fecha, me surtí un balazo que me dejo tuerto del ojo derecho así que no me perdí ningún Halloween, perdí otra cosa y mis queridos viejos ganaron un calvario.
Ay, Señor! por qué merda hacemos la vista gorda con ésto? Será porque vemos a los niños que la pasan bien? Para no desencantarlos con nuestras opiniones? Por caso, tampoco, recuerdo en mi primera infancia que la Nochebuena estuviéramos pendientes de que pasara el gordo Claus abrigado hasta la madre en su traje rojo y garcándose de calor en estas latitudes. No existía, esa es la respuesta. Existía, sí, armar el Pesebre esperando los regalos que nos dejaba el Trío Mágico. Pero lo otro? Mmm, cosa del mercado? Que lo hicieran por allá armando un arbolito lleno de nieve, vaya y pase que les acomoda en la tradición y en el clima, pero acá? Joder! Encima, estando ya mi hasta ahora única descendiente en esa etapa de rumbear dudando de que el que se aparece es alguien disfrazado, cómo catzo disimularía yo apenas vea ese color cetrino y divino que me dio la naturaleza frente al despigmentado barbicano? Le tendría que batir oh oh oh!! anoche me mandé un asadito y el carbón como que me tiznó la jeta y las manos!! o bien: oh oh oh!! bajando del Polo Norte, atravesé el Ecuador y mira como quedé, chica!! No va andar, podrá creer algunas sandeces pero no todas...
Volviendo al Halloween, estoy portando el paraguas, mi piloto en un brazo, una bolsa con unas remeras que acabo de comprar, la mochila de Cata, su lunchera, dos bolsas de ella que vienen cargadas mal con una que, precisamente, tiene una calabaza pintada de cartón a guisa de gorro y entreveradas ropas para disfrazarse de bruja. Han recordado el rubro en el colegio. Internamente puteo, me pregunto dónde carajo queda recordar las raíces que tienen que ver con la tierra en que nos parieron y vivimos, ¿no hay alguno que saque el tema a discusión y, al menos, en recuerdo declamado por el respeto a nuestros pueblos originarios, celebremos alguna festividad o deidad picaresca como se hace, por ejemplo, en el noroeste argentino? Claro, eso no va a vender, me parece.
Mi hija, desde sus 7 años, me mira y dispara: truco o dulce?, yo, disimulando totalmente mi efervescencia interna puesto que es ajena mentalmente a estos asuntos, con todo el amor que siento por ella le respondo: dulce. Extiende su mano, me ligo un chupetín (lleva parva de golosinas provistas colegialmente)
Como si de pronto me sintiera preso de una culpa de la que no discierno su origen, y no menos invadido por la ternura paterna y con la bola con palito en la boca, emito:
- japi jalouin, mai labli dogta
y ella:
- happy Halloween, my lovely dad

Primero y siempre, los niños. Ya serán grandes mañana.

martes, 30 de octubre de 2007

Proyecciones

Bueno, en una de estas instantáneas tengo 23 años mientras que en la otra estoy en los 38... La cosa es que, cuando las veo, siento últimamente como si viera a otro que ha eludido un tanto el paso del tiempo menos éste que me devuelve el espejo actualmente. A lo mejor quizá no importe, o me vean como si fuera un desvarío o una huevada atroz.
Mi percepción es ésta, me dí cuenta hace un par de días: cuando más pendex, en esta cabecita dada a la fantasía sin tapujos, me imaginaba ser yo el actor de la misma en dónde hasta me creía la estrella de fútbol, o el gran tenista o el que, de pronto, era reconocido por una acción hasta cuasi sobre natural... Fantasía que, ahora advierto, las suplo imaginando que mi hija es la estrella de tal o cual evento.
Ven? aparezco ya auto desplazado. Proyecto en mi capullito como si a mí, en estos momentos recientes, me hubiera alcanzado una edad en la que no me permito ese tipo de fantasías; como si, de algún modo, la posibilidad de verme juvenilmente involucrado se esfumara por el dato real de esta coyuntura.

martes, 23 de octubre de 2007

Para el amor no hay edad

Este fue el caso de Adelfa con sus 84 añitos que se casó hace menos de dos meses con un caballero al que llevaba, tan sólo, 60 abriles de diferencia... To much love to kill you, cantaba hace otro tiempo Brian May, época Queen after deceso de Freddy.
Lamentablamente, tras su luna de miel en Brasil, la doña falleció... Algunos planteaban que los atracones mieleros más alguna condición cardíaca de ella, conspiraron para configurar el luctuoso resultado. Hasta donde sé, es cierto que algunas actividades físicas de orden mielero (o no, porque hasta pueden ser análogas sin cruzar anillos en el camino) tienden a abrirte sobremanera el apetito. Chicas, cuidado. Muchas con este antecedente se han dado ínfulas de que, así como los pendeviejos con veinteañeras o bien los de medio siglo con chiquis de 30 pirulines, también les llegó la hora de exhibirse y no faltó desubicada que parangonara con el caso de Demi Moore y su actor pareja al que lleva dos décadas de ventaja. Che!, no es lo mismo estar con Demi a la edad que aún tiene que, en ese caso, ningún mortal masculino (de condición e inclinación) mira la diferencia. Tampoco lo haría acá un veinteañero con nuestra criolla Andrea Frigerio...
A ver, no es lo mismo Cacho Castaña de ahora 65 con una mujer de 28 (hija de un -ex?- amigo) porque, apenas te ponés a hacer una encuesta ad hoc entre algunas mujeres de esa edad, o sea: próximas a los 30 (que esté, digamos, con una aceptación relativa en el mercado) sería rarísimo, extrañísimo, que encuentres que la mayoría levantan la mano por transar lugar con esa partenaire mientras que, je je, preguntándole a algunos especímenes de mi género que también gozaran de cierta aceptación femenil, si hacen cambiazo por el lugar de las parejas de alguna de las "veteranitas" que antes mencioné, todos (me juego) habrían de contestarte: sí, sí!! cambio ya!!!!!

Ven, chicas? no es lo mismo. No vayan a pretender que ésto, aparte, es porque los hombres discriminan, eh?

domingo, 21 de octubre de 2007

Idiosincracia argentina, final del Mundial de Rubgy 2.007

Acaban de coronarse campeones los que nos dejaron en el camino, los únicos con los que cayeron los Pumas. Leí bastante sobre lo digno del seleccionado en cuanto a haber llegado al 3er puesto en su máxima performance mundialista. Pero, sí señores, entiendo el sentimiento de estos hombres que describen cierta desazón por no haber podido llegar a la final y más: ser campeones. Eso me gusta.
Ustedes imaginan a un país, digamos, de esos que llaman subdesarrollados y que nosotros podemos entender conceptualmente comprendido al nuestro en ese rubro frente al denominado Primer Mundo (aunque, claro, no nos identificamos o no toleramos para nosotros aquella peyorativa calificación) festejando ese puesto como si fuera una gesta? Probablemente, no? Piensen en *** (pónganlo en su mente porque si va acá alguno que se me ocurre me van a caer encima)
No me malentiendan, no hay demérito en el acceso al podio sin haber llegado a la final. Por favor! Lo que quiero decir es que, aun cuando en este deporte no hayamos sido adalides mundiales o nos miren de afuera como si fuéramos extraños a la élite, me encanta, adoro, esa idiosincracia nuestra de sentirnos que podemos ser los ganadores absolutos aunque no nos respalden los antecedentes. Y no hablo de la imbécil atribución a nuestra petulancia. Hay algo, algo profundo que nos identifica a todos nosotros y es sentirnos que podemos, siempre, ponernos de igual a igual con quién carajo sea. No desde la soberbia de creernos mejores para dar pábulo a los divaneros de que es, en definitiva, una muestra de algún complejo de inferioridad. Nada que ver, déjense de hinchar los huevos.
Si alguna vez pisaste la vieja Europa, o cuando lo hagas, o la América boreal, seguramente te habrán de fascinar ciertas conductas institucionales o bien su tecnología y organización pero, claramente, sentirás que podés adaptarte perfectamente y que te merecés vivir así, incluso.

De dónde te vienen esas ínfulas, entonces? De dónde te proviene la idea de que a pesar de haber nacido en nuestra tantas veces vituperada Argentina vos te merecés algo así? ah? Del orgullo gaucho, papito. En el fondo, aunque no parezca, sentimos que podemos y que nos merecemos la cima. Y está bien. Sea, en este caso, en el deporte. Bien por Los Pumas, muy bien. Pero queremos más, ellos querían más... O acaso pensabas, por ejemplo, que en materia de fútbol, si no hubiésemos sido campeones mundiales a la postre, nos habríamos llenado la boca mentando que fue una hazaña ser subcampeones mundiales en la primer Copa?
Está bien, es hidalgo llegar deportivamente, y en todos los órdenes de la vida, a la competencia cumpliendo un papel elogiable. No obstante, ciertas insatisfacciones todavía pueden ser el motor que nos saque de otras apatías en las que vivimos y uno se colma, no lo niegues, cuando trepaste a lo alto, bien alto con tu conciencia en paz.

Pensá: creés que si somos 3eros en el Mundial de Fútbol Sudáfrica 2010 vamos a andar festejando? No, claro. Queremos otra Copa de nuevo. Y si Sudáfrica, hoy campeón mundial de rugby, verdugo de nuestras ovaladas aspiraciones, llegáse 3ero, sabés qué?: darían una vuelta olímpica por haber llegado más lejos que nunca en su historial. Te apuesto este blog.
Los Pumas, con la celeste y blanca (metáfora de las metáforas), habrán sentido que ese hecho de portar los gloriosos colores son un pergamino en sí mismo. Y sí, confieso: tengo la argentinidad al palo, desde mi equipo suena la Bersuit.

jueves, 18 de octubre de 2007

Mirando al techo


Y sí. Pasó bastante tiempo desde la última entrada... Los Pumas quedaron fuera de la final en el Mundial de L'France (ojo, súper previsible, jugaban contra los Springboks) y la selección de la redonda pasó tranca sus dos primeros compromisos en la salida de gateras para las eliminatorias de 2010. No olvidar ésto. El próximo mundial de fútbol es, precisamente, en Sudáfrica, cuna de los Springboks. Je je, ahí van a ver, si se nos cruzan en el camino, que Messi o el Apache les clavan un par de tries previa apilada o, quizá, Riquelme les meta tantos drops y penales cuál mismísimo Porta en ese glorioso empate bajo la denominación de "Sudamérica XV" hace toco de años... Al menos, les hicimos algo de fuerza con la ovalada a pesar de que el historial lo tenemos mucho más que en contra. Pero, con la circular, en materia de balompié, no existen, no se nos comparan, no tienen potrero...
Argentinos, a nuestras cosas. Volvamos al fulbito que no será un deporte de caballeros, ni de guante blanco pero es lo que hay. Donde la mayoría de sus componentes, a lo mejor, han cantado más nuestro Himno pisando el césped que en actos escolares o académicos lo cual es de una obviedad absoluta puesto que es tan aborbente tal deporte que impide a sus futuras estrellas terminar, como se debe, al menos los estudios secundarios, salvo excepciones.

Me quedé con la sangre en el ojo y algo de secreción porque en este momento me está jodiendo; sigo mirando al techo... y en el techo no hay nada, hay solamente un techo, oh oh!! (cantaba el amigo Moris)
Ah! y estoy hasta los huevos de esos perejiles que peroran ...los que jugamos al rugby... bla bla en varios comentarios de lectores que dí en encontrarme en La Nación, por ejemplo. Déjense de joder, ahora todos patearon la guinda en su vida!.. guarda, nabos, que todavía tengo una remera blanca y negra como las rayas de una cebra... entienden, no?
Todavía me queda la posibilidad de ver a mi hija como futura Leona cada vez que los miércoles se pasea con su palo de hockey al hombro porque, en contraste, el papel que hicimos en el mundial de fútbol femenino nos dejó un sabor muy amargo.

No somos nada y somos todo, que no es poco. Au revoir.-

lunes, 1 de octubre de 2007

Los Dogos, Campeones

Finalizó este finde, con la consagración del seleccionado gay de fútbol, el campeonato Mundial de la especialidad llevado a cabo en esta Capital. También, Los Pumas vencieron a Irlanda y pasaron a cuartos en el Mundial de la tierra de Víctor Hugo.
Eso sí, medio raro el tema de la definición del partido de fútbol en el Mundial argento. Aparte de que las porristas para la ocasión —en la cancha de Defensores de Belgrano- fueron cinco travestis, la paridad en cero no se podía vulnerar frente a los ingleses y del banco de suplentes nacional ingresó fuchibolero brasuca que clavó el único gol para nuestro combinado con un certero cabezazo y que dio el título a Los Dogos.
Sí, campiones do mundo con un goleador brasileiro que se la mandó a guardar al portero inglés. Lo atendimos con uno del Mercosur. Da igual, el resto del mundo piensa que la capital argentina es Río de Janeiro.

Ahora entiendo porqué el Cabezón se mudó para Montevideo estos días en que se desarrolló la lid deportiva so pretexto de tener que cuidar a su hija mientras la madre hacía un curso: no hubiera aguantado la tentación de poblar esas heterogéneas tribunas (acá se comprueba que la diversidad, aceptando lo homo, puede derivar en un conjunto hétero)

Salud Campeones! Reciban de mi parte un beso bien machazo. Au revoir.-