domingo, 12 de agosto de 2007

Estoy grosso, negrito ?



Ayer, sábado 11, arranco a las 17.00 yendo con Cata al cumple de un año del vástago único de mi edecán acá en Caballito; a las 20.30 nos pasa a buscar Arturo y de allí dejarla a mi hija en Belgrano para proseguir solito hasta Puerto Madero y estar en la celebración de los 40 de Silvio donde me encuentro con Sergio; se hacen las 23.00 y rajando, antes de que expire el día, tacho hasta bar en Almagro donde Marcela celebra, también, el inicio de su cuarta década (mirá vos estos dos que vienen a nacer justo en el mismo día!). Hay que llevar el presente de Sergio, Javier y mío, para la aludida que estaba en casa (el regalo, Marcela estaba en el bar, obvio)


Antes de que canten las 24.00, llega Guille y empieza la esgrima de siempre negrito, estoy grosso? vos estás recontra para atrás, tocáme estos dorsales, estoy entrenando a full... bah, un poco de creatina ayuda y me dice que no... tanto va el cántaro a la fuente que, en orgullo viril, y a pesar de que no voy al gym hace casi un año y la verdad cada vez siento que se me va un poco la fuerza, le digo, vení, maraca, hagamo' una pulseada.


Se tira presto al frente mío, las miradas fieras, Sergio (que aparte de pescador se volvió árbitro de estos menesteres que, juzgo, habrá aprendido de ver a Sofovich) nos dice cómo poner los brazos... mmm. Arrancamos y yo lo bardeó a mi contrincante te estás poniendo colorado, te cuesta?, estás haciendo fuerza? y, en el pelotudeo, me hago el sobrador y tipo en que le doy una pequeña ventaja para torcerle después el brazo onda Stallone en Halcón, de pronto veo que no puedo y mientras avizoro que mi mano va a tocar derrota, pienso: la concha de la lora, quién carajo lo va a aguantar después!! y cuántos años va a quedar diciendo: negrito, te dejé chiquito como un maní. Inevitable, son mis 70 kg en 1.71 m. contra casi 90 en 1.90 m en posición desventajosa.


Pero, al otro día, encuentro la respuesta leyendo el Perfil de los domingos. Ahí, la licenciada Claudia S. Palau (ed. del 12.08.07 y que no tengo idea de quién catzo es) asevera que la exigencia corporal refiere a una apuesta narcisista enmarcada en un desafío exclusivamente personal, que puede llevar al que entrena a fascinarse con su propio cuerpo, hasta llegar a lograr algún tipo de satisfacción autoerótica.


Ah! éso es!! éste nabo de Guille está autoerotizándose y yo dejé de hacerlo desde que largué la burundanga! Ya vas a ver! vuelvo, a full con la creatina, y nos vemos uno de estos días en el gym de Acoyte y Rivadavia. Eso sí, guacho, depiláte los pelos de los hombros esta vez...

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