lunes, 27 de agosto de 2007

De after office en el Zoo
Se anda comentando que el Zoológico porteño, ahí enfrente de La Rural, Plaza Italia, zona del Botánico, se viene una experiencia novedosa que consistirá en poder hacer visitas nocturnas en donde podrás ver de noche a los cautivos en su hábitat cuasi natural (?) y, de paso, manducarte un choripan o, quizá, una cena un poco más elaborada al aire libre.
Cuack?

Me pregunto: dónde están las asociaciones protectoras de animales? Bastante tienen estos pobres bichos de haber sido extraídos de su libertad o de haber nacido en cautiverio, para estar exhibidos en medio de una ciudad no poco populosa y bulliciosa como la bendita y constitucional desde 1.994 Ciudad Autónoma.

Por las dudas, y con la certeza de que nunca me dan bola y de que esto se viene en cualquier momento, prevengo a la muchachada que, con esto, se puede enterrar la excusa del fulbito con los amigos el jueves a la noche para ir a chiruzear.
Como ya se anda maliciando hace tiempo el mujeraje, esto del deporte entre amigos está oliendo cada vez peor y, encima, cuesta disimular la sbornia o la baranda before del after-office. Ahora batís que tenés reuniones varoniles en el Zoo porque a los sensibles homo-erectus les vino, de golpe, un afán por preservar la ecología y, para ello, deben incursionar in situ y en la medida de las probabilidades que se brindan, en ámbitos más en contacto con la bella natura que no es otro que, precisamente, el espacio penitenciario animal.
La ventaja que proporciona es que ahora no tenés que negarte con el celular, lo levantás non problem y si escucha los aullidos que a partir de las 22.00, según me dicta la experiencia, se escuchan tras un par de horas de estar dándole duro y parejo a los beberajes en lugares aptos para el chichoneo, vos podés contestar: las fieras están que arden, bombón. Frase que, por sí misma, te permite cumplir con la patrona y, a su vez, con alguna otra que te estés trabajando en el radio que si escucha ni se va a imaginar que vos estés hablando con tu media zanahoria en semejantes términos. Capito, capo?
Por otra parte, vos dirás negrito y si llueve?. Non problem, again. Batís que igual con lluvia se pueden contemplar los especímenes acuáticos en el Zoo y, a lo sumo te podrás mojar un poco la cabeza lo cual, derechamente, quedará como excusa irrefutable si te ven llegar con los pelos húmedos después de darte un duchazo apurado en el reventadero por turnos y te olvidaste de pelar gorrita. Te volviste alguna vez con una mordedura difícil de explicar? Santo remedio: amor, por arrimarle una bananita al mono mirá lo que me hizo

Yo ya no estoy para estos trotes, amiguito. A mí dejáme que vuelva a mi casita tranqui, que a lo mejor en un golpe de suerte en vez del Vat 69 tengo un bourbon "Wild Turkey" para disfrutar, los cigarrillos que te muestran al dromedario (tiene una joroba el de Camel, ergo: no es camello) y después me acurruco con mi lechucita y me duermo tranqui la monita mientras ronco como un hipopótamo.

Porque ya me tienen más junado que a estos pingüinitos que los soltaron para que vuelvan a sus helados pagos y que están siendo monitoreados satelitalmente con un chip que llevan sin darse cuenta.
Qué pajaros bobos!

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