miércoles, 15 de agosto de 2007

Ahijados

Soy padrino de Iara, de siete años, hija de Zulma y Claudio; de Santiaguito que está por cumplir los cuatro, hijo de Pilar y Alejandro. Mi Catalina es ahijada de este último. Todos chiquitos, por ahora.

No son los únicos ahijados, tengo tres. Falta mencionar a mi primer ahijado, sangre de misma sangre, primo hermano, mismo e ilustre apellido, un grandulón que me lleva un par de años: Juan Carlos (h). Claro, soy su padrino de confirmación y aún recuerdo acompañando a mi primito, que desde crecidos me sacó casi veinte cm. de estatura, hasta el altar en la aristocrática Catedral sanisidrense, yo con la manito en su hombro derecho, el adelante mío, cara a cara con el cura, y éste que le pregunta cuando llegamos: y tu padrino? (gil!, acá atrás, no me ve? -estoy en casa sagrada así que suelto un improperio que sale en riguroso latín-)

Mi familia, por la rama paterna y al menos hasta la generación que me precedió, dio bastantes frutos, vástagos que andan sueltos no sólo por este bendito país sino, también, poblando la vieja Europa. Tras generaciones en las que no tenemos memoria del primer ancestro foráneo —ya que somos de la creencia que los primeros de nuestra familia, mucho antes de nuestros 25 de mayo o 9 de julio, cuando pisaron estas tierras era porque habían salido de la Iberia siendo argentinos—, se da la situación que algunos "RA" (nuestra sigla de apellido) están haciendo el camino inverso y poblando esos lares; acaba de nacer en Alemania, hace poco, la segunda bisnieta de don Juan Pío, nuestro Tata oriundo de Catamarca, tucumano de pura cepa. La primera es austríaca, hija de la hermana menor del ahijado del que les hablo. El Tata, que hizo del lema alberdiano gobernar es poblar, habrá de estar confundido; él que no dejó de coadyuvar a poblar esta Argentina con sus ocho hijos de matrimonio con mi abuela, con más otras dos tías que conocí ya de adolescente por estas zonas —lo que, en los hechos, me acumuló otra abuela— y vaya a saber cuántos más. Abuelo, Tatita, Juan Bautista le habrá comentado al llegar al Cielo: chapeau para Ud. (y, claro, te lo debe haber dicho así porque nuestro prócer pasó parte de ésta y a la otra vida, en Francia, un 29 de agosto, de ahí que ése sea el día del abogado, no?)
Este multifacético ahijado y primo del que les hablo, sigue llenando de orgullo a este padrino. Este mismo que escribe y que en los preparativos de su casamiento, años ha, salió a comprarle una maquinita de afeitar tipo con 100 mangos de ahora y se olvidó de darle el vuelto y que, también, le cuidó con esmero el hasta ese momento no estrenado departamento próximo a Arenales y Santa Fe mientras disfrutaba de su luna de miel... je je
Cuando nació, tras dos hermanas que lo precedieron, "Macho" gritó la partera y ese apodo le quedó hasta entrada su adolescencia cuando, de repente, me frenó y me dijo ya no soy Macho, soy Juan Carlos o Juanca, si lo prefieres... psé, me trata de "tú", en lo que es el genuino "tuteo" y no a lo que llamamos tuteo acá cuando nos tratamos de "vos" lo que, en realidad sería "voseo" tú me entiendes?, vos me entendés?, mentendé? Pero, what? ma qué? qué onda?; éste vio a Pablito Ruiz almorzando con la Legrand? Explico: para aquéllos que recuerdan a Pablito (oh mamá, ella me ha besado, oh mamá estoy enamorado... y que nada tiene que ver familiarmente con el Cabezón), les traigo a la memoria que en unos de esos "Almorzando", la Chiqui le pregunta algo arrancando la frase con "Pablito" y él responde No shoy Pablito, shoy Pablo. Yo sha shoy un adoleshente... se escuchan grillos en la pampa desolada.
Bueno, después me quedé tranquilo porque, está bien, semejante animal con tanta carne en los vohues y que le estén diciendo "Macho" como cuando éramos impúberes, lo entendí perfectamente aventando la posibilidad de que hubiera elegido otro rumbo sinuoso que, sea dicho, debe aceptarse válidamente no vaya a ser que algún truhán el día de mañana quiera sacarme alguna frase de contexto de estas líneas que deambulan en el éter ciberespacial para endilgarme alguna actitud discriminadora que no tengo. De hecho, la frase "au revoir" con la que terminé otras entradas se la tomé a un travesti amigo de un amigo cuando se despedía gentilmente en zona recoleta.
También está la no aclarada situación de la medalla de oro del Tata paterno que mi ahijado dice que no era de oro y que me parece se la agenció. Qué se yo. A mí me versearon pero se supone que era para el primogénito varón de esa generación que no es otro que quien tipea ésto (aclaro: él, que nació antes que uno, es el más chico y único varón de tres hermanos, yo soy el más grande de tres hermanos varones). Por las dudas, y en acto quizá un tanto subconciente de que me estuvieran pasando una mula en esa tarde de mi infancia en solar tucumano, aproveché para plantar un arbolito en una maceta de la patricia casa sita en calle Las Heras que terminó reventándola a fuerza de sus raíces, venganza que llevó su tiempo y la elección fue deliberada puesto que encontré el adminículo al pie de la misma. En el ínterin, en un verano posterior, advertí que alguien usaba sus ramitas para colgar algunos trapos al sol; no hay caso, seguían burlándose de ese pequeño vengador que era yo.
Terminando el tema, mi ahijado más grande, un hombre hecho y derecho, aunque con algunos problemas de columna que parece común a todos nosotros, añade para orgullo de su padrino a su vasta currícula que exhibe varios hitos, su faceta musical a las huestes de Youtube en el link que les pego. Ojalá lo disfruten por más que, aclaro, mi onda es más heavy no tan melódica como la de él...

Macho?. No, JuanK; mi ahijado.

http://www.youtube.com/watch?v=WLlsEmTb8NM

Au revoir.-

la foto es de 1.991, levantada con escáner de una copia baqueta que me la mandó otro primo y yo recorté un tanto para subirla acá. Ahí ven: a la izq. a mi ahijado más grande; al medio, eu y con el teléfono inalámbrico que bancó más que los de ahora: Willy, mi hermano menor.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario